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25.4.10

Una vieja y querida afición... y un nuevo proyecto



Revolviendo en el armario de la terraza, que ya necesitaba una buena limpieza, han salido las dos piezas que hay en las fotos.
La primera es un pequeño tapiz de apenas 25 cm. de alto que tejí un poco a lo loco, sin saber de antemano que iba a salir; en el revés lleva escrita la fecha -1986- ¡ahí es nada! 
La segunda es una alfombra de nudo turco -de adorno, porque mide unos 40 cm. de alto... es lo malo de tejer en un marco en vez de en un telar como es debido: te limita mucho el tamaño de las piezas... de hecho debería haber llevado otros dos rosetones en azul y blanco en la parte superior, pero no dió para más. Este no está fechado pero también tiene ya unos añitos encima.

Tuve la suerte de que mi primer trabajo, hace ya muuuuchos años, fuese en un taller textil totalmente artesanal; allí aprendí a montar un telar, a tintar, hacer los cartones (patrones), y por supuesto a tejer en diferentes tipos de telar. Era un trabajo duro, que me dejaba las manos doloridas y encallecidas, pero en el que disfruté -y aprendí- muchísimo.


El caso es que me ha entrado una morriña increíble y me he puesto manos a la obra. El bastidor que uso para bordar es bastante grande como para permitirme tejer una pieza de unos 50 cm. así que he empezado un nuevo tapiz - a lo loco, también... tengo la idea de hacer algo como un paisaje, pero puede que termine siendo abstracto... ya se verá según avance...


La foto es penosa porque ya había poca luz... pero sirve de muestra. De momento he empezado con nudos de alfombra -nudo español, para ser precisa.

Tengo en mente hacer una especie de tutorial sobre la tejeduría de alfombras, no he encontrado información de esta técnica por internet. Hay mucha sobre la creación de alfombras con ayuda de una aguja sobre un tejido base, pero no de nudo en telares -o yo no la he sabido encontrar.
Me hace mucha ilusión, aunque tengo que sacar tiempo suficiente para estructurarlo con calma...

21.4.10

Mariposas para peques



Materiales
servilletas de papel
pinzas de madera
rotuladores

El otro día vi por la red unas mariposas hechas con pinzas y filtros de café para que las hagan los niños; primero hay mojar los filtros, escurrirlos, pintarlos con acuarelas y finalmente dejar secar por completo antes de ponerlos en las pinzas. Me pareció que el proceso era demasiado largo para la paciencia de I., y que podían hacerse de forma más simple con un resultado muy similar.



En vez de filtros usamos servilletas de papel, recortando las esquinas para darle forma, y las coloreamos con rotuladores; las fruncimos por el centro, como si fuéramos a hacer una pajarita, y la sujetamos con la pinza, también coloreada, y ¡tachán! mariposa terminada.

19.4.10

Marcapáginas con bordado yugoslavo



Hace poco que he aprendido a hacerlo; es un bordado muy fácil de hacer, muy cómodo -porque se trabaja siempre por el derecho de la tela-, y muy vistoso.


Y lo que más me ha sorprendido... ¡con un revés casi invisible!

Es ideal para decorar manteles, servilletas, y mis favoritos: marcapáginas. Hasta ahora cuando hacía un marcapáginas le ponía detrás otra tela para tapar el revés, y quedaban demasiado gruesos para mi gusto; con este punto está solucionado.


El diseño que yo he hecho es de lo más simple, pero hay cosas preciosas por la web con esta labor. Ya me iré animando a complicarlo más.

15.4.10

Hada Blum



Os presento al Hada Blum, un encargo de I.
Esta mal que yo lo diga, pero... para ser una casi-novata en esto de la aguja y el hilo el resultado es bastante bueno ¿no? (era bastante fácil, eso también hay que decirlo, jeje).

El patrón está en Moldes do Na Ponta da Agulha, y en el patrón original se llaman Fairies in Bloom, de ahí que la hayamos bautizado Blum.

Explico un pequeño truco que he usado. No tenía ninguna tela adecuada para el cuerpo de la muñeca, así que corté un retal de una vieja sábana blanca y le  pasé una cera naranja -de las que usan los niños para colorear- por encima para "teñirlo".


Dibujé el patrón por el revés de la tela -el que estaba sin "teñir"- y lo cosí.


Llegados a este punto aún no habíamos decidido nombre y estuvo a un tris de llamarse el maldito hada de los ñg*f%jky$rñx... volver del derecho esos bracitos y esas piernas tan delgadas fueron un dolorrrrrrr...

Para el pelo usé un ovillo de esta lana que tiene "pelitos". La enrrollé alrededor de mi dedo, como si fuera a hacer un pompóm, lo até y se lo pegué con la pistola de pegamento (qué práctico este aparatejo ¡pensar que lleva dos años por casa y no le sacaba partido!). Después ya solo fue cuestión de pasarla por "peluquería" y retocarla las puntas.

Para las alas me desvié del original, para no perder la costumbre, y no quise hacerlas de tela.
Tenía guardada una lámina de plástico transparente, de las que llevan las cajas de juguetes, por si algún día podía servir de algo, y ya ha servido, jeje.
La puse sobre el patrón de las alas y las dibujé con un rotulador permanente, lo recorté, y le hice un par de agujeritos en el centro para poder cosérselo cómodamente a la espalda.


Y para la carita, nada más sencillo que pintarla también con un rotulador permanente.


La verdad, es maravillosa esa sensación de ver un trabajo terminado que ha salido de tus manos. Como le oí decir a alguien una vez "alguien debería embotellarla"...